Nuestros viñedos, 100% Hondarribi Zuri, crecen en unas condiciones exclusivas de suelo y clima.

El suelo es granítico con esquistos pizarrosos que aporta notas minerales y elegantes.

El clima marca un gran carácter Atlántico, basado en la influencia del Cantábrico y en la altitud de la finca, que proporciona mayores amplitudes térmicas, mejor aireación y mayor frescura.

Para conseguir la máxima concentración de aromas y sabores, la producción de uva por cepa es baja, con rendimientos medios entre los 1,5 y los 2,0 Kg.

Todo ello aporta una personalidad inédita al “K5” que la distingue de cualquier otro vino.